La práctica de la meditación es un arte en algunos casos y una disciplina en otros. Dice el maestro Sogyal Rimpoché:
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las enseñanzas dejan claro que, si todo lo que conocemos de la mente es ese aspecto de ella que se disuelve al morir, quedaremos sin tener ninguna idea de lo que sigue, ningun conocimiento de esta nueva dimensión de la realidad mas profunda de la naturaleza de la mente ... Así pues, es escencial que nos familiarizemos con la naturaleza de la mente ... La descripción de la naturaleza de la mente conduce naturalmente a una instrucción completa sobre la meditación, ya que la meditación es el único medio por el que podemos desvelar repetidamente y poco a poco comprender y estabilizar esa naturaleza de la mente.
El Libro Tibetano de la Vida y de la Muerte, URANO, p. 32
La ley del Karma es una ley activa, que siempre se mueve de muy diversas formas, al contrario del Dharma que suele verse siempre como una ley que con el tiempo se ve su efecto, la ley del Karma suele ser inmediata; como un simil fotográfico, la ley del Karma puede verse como la acción que es tomada por la cámara y al Dharma como la composición final de la fotografía que hace que podamos admirar al final una gran escena.
Continúa la hermana Martinez explicando la segunda conferendia de Annie Besant sobre las Leyes de la Vida Superior, el Dharma es una fuerza que compele a realizar acciones, visto de una manera positiva nos compele a hacer lo justo, lo correcto o lo necesario de acuerdo al contexto religioso, filosófico o moral.
La Sra. Besant explica estas leyes a través de tres conferencias, la primera es La Conciencia Extensa, en esta conferencia nos da una idea de la chispa Divina que habita en nosotros y como encontrarla, la segunda conferencia es La ley del Deber, aquí nos habla del esfuerzo en cumplir perfectamente todas las obligaciones de la vida y la tercera conferencia es la Ley de Sacrificio, aquí viene siendo la ley de la obligación interna, el sacrificio se convierte en efusión de vida, todo se hace con gozo, voluntariamente y con entera abnegación.
Descartes consideraba que aunque la lógica tenía muchos preceptos válidos, en general eran inútiles, y que en realidad podrían bastarnos cuatro. Son las reglas del método:
* El precepto de la evidencia: No admitir nunca algo como verdadero sin conocer con certeza que lo es. Es decir, no dar asentimiento más que a aquéllo que no tuviera ocasión de dudar, evitando la precipitación y la prevención.
* El precepto del análisis: El segundo, dividir las dificultades que tenemos en tantas partes como sea posible, para solucionarlas mejor.
* El precepto de la síntesis: El tercero, establecer un orden de nuestros pensamientos incluso entre aquellas partes que tengan un orden significativo, apoyándonos en la solución de las cuestiones más simples (que Descartes llama "naturalezas simples") para resolver los problemas más complejos.
* El precepto de la comprobación: Y por último, hacer siempre revisiones amplias para estar seguros de no haber omitido nada.
Este articulo comienza con una frase celebre de este filosofo, que apoya su precepto de evidencia.
